lunes, 8 de diciembre de 2014

Repertorios de Acción Colectiva en los trabjadores subcontratados peonetas de Coca Cola en Chile, 2014.



Los golpes de Estados efectuados en Chile y en América Latina  no sólo significaron una reestructuración radical del aparato productico mediante una política de shock sobre el trabajo, sino que una profunda transformación de las relaciones entre movimientos sociales, partidos y estado. Este proceso de re-estructuración económica que modificó la relación entre capital y trabajo (la reorganización de los procesos productivos, de las formas y modos de organización sindical, de los mercados laborales y de las normas institucionales), tuvo un marcado acento disciplinador de la fuerza de trabajo y afectó las condiciones sociales y políticas de los procesos de politización y formación de la militancia sindical en la región. El proceso de reorganización social del trabajo y la reconversión de las formas capitalista de producción generó un escenario complejo para el desarrollo del sindicalismo, en un contexto marcado por las trasformaciones estructurales conducidos por los regímenes dictatoriales.
En el caso Chileno, el rol jugado por el sindicalismo en la desestabilización y apertura de la dictadura  al proceso de transición política posibilitó que los actores sindicales subordinaran los efectos ligados al procesos de reconversión en curso y que sus consecuencias estructurales fueran experimentados, simultáneamente, con los efectos políticos y sociales llevados adelante por la dictadura militar. Esta circunstancia  favoreció que el rol político jugado por el sindicalismo, fuese puesto en un segundo plano, subordinando su agenda laboral a la consolidación del proceso de transición política en el marco del diseño de la Gobernabilidad Democrática y facilitara durante la década de los noventa una estrategia de acción sindical de carácter sociopolítica, orientada hacia el aumento de la productividad en las empresas y hacia una morigeración de la conflictividad laboral.
La reorientación  de las estrategias de acción sindical y el efecto de la reconversión productiva repercutieron negativamente en la fuerza sindical (baja tasa de  cobertura sindical de la negociación colectiva y de la afiliación), marcando una tendencia hacia la baja de las iniciativas sindicales y una pérdida de protagonismo político por parte de los actores laborales.
A contrapelo de esta tendencia, desde comienzos del dos mil comenzó a desarrollarse un proceso de movilización en sectores estratégicos de la producción (cobre, forestal y portuario) y sectores no tradicionales (retail y servicios) que entregaron nuevos desafíos para el análisis de la conflictividad laboral, la acción colectiva y la relación entre movimientos sociales, partidos y Estado. En ese proceso no deja de ser relevante que esta ruptura con el sindicalismo sociopolítico se efectuase desde sectores de trabajadores en condiciones de precarización y flexibilidad laboral, colocando en el centro de sus demandas la lucha contra la subcontratación y el multirut, pilares del modelo de relaciones laborales instituido en dictadura. El rasgo común de estos diversos espacios de activación sindical fue la generalización de las prácticas de movilización como mecanismo de negociación directa con empresas mandantes y al margen de la legalidad, situación que ha llevado identificar a estas experiencias como representantes de un “nuevo sindicalismo".
En ese contexto los trabajadores subcontratados de Coca Cola desde el 2007 comenzaron un proceso de reorganización y construcción sindical que culminó con la creación de la Federación Nacional de Sindicatos de Peonetas de Coca Cola y Ramos Conexos (FENASIPEC). Desde ese momento llevaron adelante un proceso sostenido de movilización por el mejoramiento de sus condiciones laborales, de seguridad, higiene y aumento en los ingresos, que constituyó la antesala del reciente proceso de negociación durante el primer semestre del 2014, en contra de las embotelladoras Andinas y Embonor, franquicias de la transnacional The Coca Cola Company.
Como investigadores en las problemáticas laborales, nos mueve la intuición de que la centralidad del mundo del trabajo en los proceso de producción y reproducción de la sociedad se constituye en una ventana  de entrada para el estudios de las tendencias de la conflictividad y cohesión social. Con nuestro equipo de investigación  nos hicimos parte desde el comienzo de la gestación de la movilización que la FENASIPE llevó adelante este año contra las empresas Andina y EMBONOR, franquicias en Chile de la Transnacional The Coca Cola Company.  Desde esa posición de observadores no participantes y de militantes sociales en los procesos de democratización social, muchos elementos nos llamaron profundamente la atención: las dinámicas de participación, la tendencia hacia la articulación ampliada con diversos actores sociales, el amplio espectro de repertorios de acción, la composición generacional de los afiliados y el proceso de politización de los trabajadores de base. 
Todos estos elementos nos hicieron  preguntarnos por las experiencias y repertorios de acción llevados adelante por los trabajadores subcontratados de Coca Cola afiliados  a la FENASIPEC, con el objetivo de identificarlos, describirlos y caracterizarlos desde un enfoque centrado en los procesos de politización en el mundo del trabajo. Esto nos llevó a poner especial énfasis en los elementos relacionados con las experiencias de politización de las militancias sindicales en un contexto de transformaciones de la acción sindical que ha sido caracterizada como un escenario de emergencia de in “nuevo sindicalismo”. Para ello, la estrategia metodológica utilizada correspondió a la opción por un enfoque cualitativo y la utilización de diversas técnicas de producción de información como cuadernos de campos, observaciones no participantes, entrevistas individuales y grupales semiestructuradas (ver anexo metodológico.
La relevancia de este trabajo se comprende en el contexto de la generalización de prácticas de subcontratación en el actual modelo de desarrollo productivo nacional, lo que implica consecuencias de precarización en las condiciones laborales de estos trabajadores y severas consecuencias en términos sociales. Desde una perspectiva teórica, diversas dimensiones nos permiten aportar elementos para el estudio de de acción colectiva, desde la acción directa y sus formas de manifestación ilegal, hasta las instancias formales de acuerdos laborales bipartitos y tripartitos -entre los trabajadores representantes, autoridades de organismos gubernamentales y representantes de la empresa-. Por lo mismo, en el plano sociopolítico el proceso de negociación colectiva llevado durante el 2014 por los peonetas, se comprenderá como el momento socio-histórico en el cual se despliegan distintos tipos de acciones y movilizaciones colectivas que los trabajadores ejecutan para lograr sus principales objetivos, siendo la demanda principal la nivelación de sueldos por oficio de los peonetas a nivel nacional.
El trabajo que presentamos a continuación presenta las principales observaciones y análisis a los que llegamos a lo largo del proceso de vinculación con los militantes sindicales de la FENASIPEC en más de nueve meses de trabajo, innumerables reuniones,  tres viajes a lo largo de  Chile y cerca de cien páginas de entrevistas y anotaciones de campo
















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