sábado, 25 de enero de 2014

Claves de lectura para Métszárov a partir del cruce con el desarrollo del pensamiento de Marx y Lukács.

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   Para poder comprender el desarrollo del pensamiento de Itsván Métszárov y su lectura del pensamiento marxista que se expresa en su propuesta del “metabolismo  social del capital” elaborado en el libro “Más Allá del capital (Beyond the capital) necesitamos  atender a los aspectos formativos y la trayectoria de su pensamiento. En ese sentido, lo primero que debemos considerar es que el intelectual Húngaro a nivel intelectual fue forjado en el marxismo crítico de Georgy Lukáks y en el ambiente intelectual crítico de la “Escuela de Budapest” y de la “Primavera de Praga”,  y los efectos que esta tiene en el desarrollo de intelectuales marxistas como Karel Kosik, Leszek Kolakowski y André Gorz.

La mayoría de estos intelectuales generan un proceso crítico al interior del pensamiento  marxiano, como una reacción al estalinismo político y al cierre estructuralista del marxismo hegemónico. No sólo por el pragmatismo político soviético que invade Hungria en 1956 y Checoslovaquia en los 60’, sino también de los Partidos Comunistas alineados con la URSS que terminan validando posiciones imperialistas, como el caso del PC francés y su omisión ante la invasión colonialista a  Argelia.
En ese contexto, un volver a leer los textos tempranos de Marx fue una reacción intelectual que buscó generar puntos de referencias intelectuales que permitieran sostener posiciones críticas al oficialismo soviético y permitieran re-elaborar posiciones de avanzada de la praxis marxista.

2.       El pensamiento de Métszárov está estrechamente ligado en sus textos pioneros (“Marx’s Theory of alienation”,1970) al viraje ontológico de su maestro Lukaks del cual fue colaborador desde los 50’.  Lukáks quien tempranamente escribe “History and class conciene  (1923),  tras la lectura de los manuscritos de parís de Marx (Los manuscritos económico-filosóficos de 1844), comienza un viraje en su pensamiento que va desde una aproximación fenomenológica a la “conciencia de clase”, en Historia y conciencia de clase, a una consideración ontológica del ser social, marcando el acento una bordaje ontológico al trabajo y la relevancia de este en el proceso de formación de subjetividad, la conciencia y el pensamiento.
Este viraje de Lukáks a juicio de intelectuales como Nicolás  Tertulian se enmarca en un retorno a un clasicismo ontológico del pensador húngaro, quien retoma los aspectos constitutivos de la ontología Aristotélica y Hegeliana. En el sentido, de la construcción de 1) una  herramienta del pensamiento (lógica), que permita la generación de una 2) ciencia histórico-materialista , que permita generar un abordaje sobre la 3) ética y la estética.
Una prueba de ello es el viraje que genera Lukács a mediados del 50’ cuando se embarca en estudios sobre estética en Goethe y deriva hacia la ética, que secundariamente lo lleva a preguntarse por ontología del ser social  y la constitución de un sujeto depositario de la ética.  Que a contrapelo de sus pretensiones iniciales, ocupó el grueso de sus reflexiones sobre la ontología del ser socia. En ese contexto, se genera el viraje hacia las reflexiones sobre el lugar del trabajo en la construcción de la sociedad y del sujeto.

3.       Para realizar este viraje, Lukács retoma la lectura de los textos iniciales de Marx sobre “la Cuestión Judía” (1843), la “crítica a la filosofía del derecho de Hegel”  (1844)  y los manuscritos económico-filosóficos de 1844. En estos textos, se perfila una crítica al sistema hegeliano que se expresará en la crítica a Bruno Bauer y Feuerbach desde la herramienta de la lógica  hegeliana.
Atendiendo a ello, Marx toma dos elementos elementales del sistema hegeliano: 1) por una parte la consideración de la subjetividad activa y creativa (la identidad originaria del yo en el pensar esbozada por Hegel en la Enciclopedia  de las ciencias filosóficas en compendio); 2) la consideración de lo lógica en relación al concepto como la unidad de múltiples determinaciones, que enlaza medios y fin desde las categorías del pensamiento (la crítica de Hegel a los conceptos puros del entendimiento de Kant).
Estos elementos se expresarán en la apropiación materialista que realiza del concepto de subjetividad activo creativa que realiza en Feuerbach (Tesis sobre Feurbach), pero invirtiéndolo en términos histórico-materiales. En ese sentido, el logro del pensamiento inicial de Marx se sitúa en el señalar al trabajo como la principal mediación  del sujeto con el objeto, del ser humano con la naturaleza. Las consecuencias de esta inversión de la lógica hegeliana y de los hegelianos de izquierda le permiten trazar una posición ontológica sobre el trabajo, desde la cual criticar el sistema social como una producción histórico-material, la producción de conocimiento como una inversión de la realidad y generar un principio epistemológico desde el cual plantear un abordaje teleológico al conocimiento.
4.       Estos elementos son los que le permiten a Lukács releyendo el fragmento del trabajo enajenado en los manuscritos de Paris tomar la triple implicancia señalada por Marx del trabajo desde una perspectiva ontológica y las consecuencias que tienen en relación al sujeto y su negación (enajenación):
1)       el trabajo es la actividad práctico sensible que diferencia al ser humano de los animales, por cuanto el ser humano utiliza a la naturaleza como un objeto para la proyección de su subjetividad. Esto queda demostrado en que el ser humano no sólo utiliza el trabajo como una relación instrumental para la satisfacción de necesidad biológicas, sino que también elabora (trabajo intelectual) en relación a la imitación  de la naturaleza acorde a juicios sobre lo bello, lo bueno y la libertad (autonomía). Es decir, el ser humano crea realidad sobre y a partir de la apropiación de la realidad natural.
2)      Si el trabajo es la actividad que media entre naturaleza e individuo, es la relación  a partir de la cual construye sociedad y se socializa: se individualiza. Por tanto, el ser humano sólo es humano en sociedad y en el trabajo cooperativo.
3)      El trabajo en cooperativo es el trabajo que permite que el ser humano tome a la naturaleza como un objeto para la proyección de su subjetividad. Por tanto remite a un proceso histórico concreto que permite la apropiación de sí, del otro y de la naturaleza. Por lo tanto, la consideración de ese producto social que es trabajo es lo que permite que el individuo sea sujeto, se dote conscientemente de sus determinaciones.
Las interrupciones de ese proceso permiten a Marx en sus escritos iniciales la utilización de la alienación de los productores en relación con sus productos, como fuerzas externas que lo dominan y lo determinan impidiendo el desarrollo de su subjetividad (enajenación). En ese momento, es cuando se instala las cuatro consideraciones sobre la enajenación en Marx y que  Lukáks retoma:  1) enajenación del productor en relación a  los objetos de su productos  (el trabajo objetivado); 2) en relación a la actividad que los constituye como sujeto (el trabajo enajenado como una actividad de realización que lo des-realiza, lo niega); 3) en relación al conjunto de los productores (la enajenación en relación al otro); 4) y en relación al ser genérico: es decir, a la construcción de su especificidad como ser humano y como sujeto activo, auto-determinado.

5.       La utilización de esta categoría de ser genérico  es lo que permite tomar a Lukács un abordaje ontológico al ser social  y a la centralidad del trabajo en relación al sujeto y a la sociedad.  Si el trabajo permite la apropiación del ser humano en relación a la naturaleza, tomando a la naturaleza como un medio para la realización de sí: 1)  permite el movimiento del sujeto al objeto y su apropiación (identidad originaria del yo en el pensar). 2) Instala la distancia gnoseológica y las mediaciones entre sujeto y objeto que permite una consideración teleológica a la a la reflexión en relación a la experiencia (la unidad dialéctica  de la teoría y la praxis). De esto se comprende la entrada de la dialéctica en Marx como la unidad de lo múltiple; de la determinación en las múltiples determinaciones. 3) permite la construcción de una categoría ontológica (el trabajo) para el estableciemitno de una crítica histórico-material de la sociedad (el modo en cómo la sociedad se apropia de la naturaleza para constituirse como sociedad); 4) y permite la consideración de una categoría que permite una entrada a los procesos de subjetivación (yo y conciencia): sólo a través del intercambio práctico sensible con la naturaleza, para la apropiación del mundo exterior, se posibilita la apropiación del mundo interior en términos de subjetividad y conciencia.
6.       Este proceso que acabo de explicar es el giro ontológico en Lukács y es la matriz de la consideración del capital no sólo como un modo de producción sino como metabolismo social. Que es elemento que está presente en el pensamiento de Itsván Métszárov.

Mzg. 

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