martes, 16 de julio de 2013

Comunicado público, jornada de movilización 11 de julio




A preparar la movilización del 11 de Julio, fortalecer nuestras asambleas de base y proyectar una alternativa de ruptura democrática.
Compañer@s:
Desde comienzos de año el movimiento estudiantil se enfrentó a un escenario político complejo, cuyos énfasis fueron instalándose por los reacomodos políticos del bloque neoliberal (derecha y concertación) con miras a las elecciones primarias y por la capacidad de movilización de nuestro sector, en conjunto con sectores de trabajadores y pobladores, lo que nos permitió  instalar nuestras demandas históricas como pueblo chileno.
 A nivel educativo, el escenario pasó de estar prácticamente cerrado, con la agenda educativa instalada en el parlamento y con un ministerio reacio a dialogar,a una apertura parcial, marcada por la crisis de la Comisión Nacional de Acreditación que gatilló la destitución del ministro Beyer y la reorganización política de las fuerzas neoliberales ante la llegada de Bachelet –por parte de la centroizquierda- y por el liderazgo de la Derecha –con la salida de Golborne y la ofensiva de Longueira.A ese escenario, se sumó la  problemática de la re-quintilización de las ayudas estudiantiles y el cierre de los liceos públicos, que nos permitió levantar a nivel político la crítica al modelo de financiamiento subsidiario, la vigencia de la problemática del lucro en la educación y la necesidad urgente de Construir un Proyecto Público de Educación como un horizonte en la que fundar una sociedad de Derechos y de respeto del ser humano y la naturaleza, basada en la justicia social, la libertad y la igualdad.
En nuestra universidad pasamos a un escenario interno, en el que las diversas problemáticas de nuestras asambleas de facultad (los problemas de los compañeros de Artes e INAP, la toma de Química,  el problema de la Facultad de Educación y las discusiones por las mallas curriculares y de democracia interna) tuvieron una articulación con el escenario nacional que evitó que se transformaran en problemas meramente locales y fueran una oportunidad para avanzar en la politización de las asambleas y en laarticulación política con otros sectores, elementos centrales del periodo de reactivación del pueblo chileno que entendemos, se encuentra en un desarrollo embrionario.
Este viraje en el escenario nos permitió avanzar en la discusión de demandas de carácter estructurales y de contenido político (demandas programáticas), las cuales pusieron en evidencia la imposibilidad de que en el ordenamiento de fuerzas actuales (políticas e institucionales), nuestras legítimas demandas pudiesen llegar a buen puerto en el corto plazo debido al cerco político del bloque neoliberal. 
Así fue como la movilización del 26 de Junio–de la cual fuimos promotores- dejó enevidencia que un nuevo Chile es posible y está en construcción, protagonizado por l@strabajador@s, estudiantes y poblador@s, que hemos dicho basta del enriquecimiento de unos pocos con el trabajos de miles, basta del abuso y la usura con nuestros derechos sociales a la educación, la salud, la vivienda y las pensiones. Basta de una política a la medida de los intereses capitalistas monopólicos, impulsada por los políticos del bloque neoliberal que no ponen límite a la destrucción del medio ambiente, de nuestras vidas y de nuestros sueños.
La actual readecuación del escenario nacional nos pone un desafío mucho mayor. El decante “por arriba”, expresado en la polarización política de la centroizquierda y la derecha, da cuenta de los arreglos políticos del bloque neoliberal por mantener el carácter abusivo e inhumano de este sistema capitalista neoliberal, presentándose demagógicamente como “más democráticos” (Concertación) o “intransigentes” (Alianza)  ante el empresariado y los poderes monopólicos de este país. Creemos que el desafío para nuestro pueblo es romper democráticamente con ese cerco político, atacando al pacto social que lo sostiene, el cual tiene en la desmovilización del pueblo, la criminalización de la protesta social y en la representación parlamentaria de la conflicto social sus principales herramienta que les permite cambiar todo, sin modificar absolutamente nada en los canales de la institucionalidad hecha a la medida de los poderosos.
Tomando como premisa dicho contexto, nos acercamos a un punto de inflexión este 11 de Julio, donde la centroizquierda da gala de su apuesta, constituyéndose como contenedores políticos de la conflictividad social, modificando todo para no cambiar nada. Cuando ésta fecha se instaló por años como una fecha conmemorativa que recordaba y reivindicaba la soberanía de nuestro pueblo sobre sus recursos naturales, sobre todo el metal rojo; hoy, la centroizquierda intenta apropiarse del descontento de nuestro pueblo instalando reformas que no atacan a los poderosos de este país.
Con estos elementos en juego, como Frente de Estudiantes Libertarios hacemos una vez más, el llamado a participar de esta jornada de protesta popular por la dignidad de nuestro pueblo, criticando dicho intento de la centroizquierda y lamentando que el PC se sume hoy a las fuerzas neoliberales a cambio de migajas electorales, hipotecando una alternativa sindical de independencia política de clase. Pero además, queremos señalar la urgencia de pensar nuevas formas de proyección de la conflictividad en nuestra universidad que nos permitan acumular fuerza hacia la interna, evitar fraccionamientos en nuestras asambleas y conducir los proceso internos  bajo una perspectiva radical, socialista y de mayorías. La urgencia es contener la inercia, dispersión y fraccionamiento que se generará en nuestros espacios con el agotamiento de nuestra fuerza a nivel nacional con posterioridad al paro del 11 de Julio y la dificultad de modificar el escenario que se nos presenta, y articular ese esfuerzo con los sectores que hoy apostamos a romper el cerco neoliberal.El desafío es acumular fuerza, evitar el fraccionamiento de nuestras asambleas y mantener vigente la problemática de la educación con miras al segundo semestres, concentrando las movilizaciones y presionando a la institucionalidad.
Por esto es que consideramos fundamental, a nivel táctico,desplegar una apuesta de contención hacia la interna y de articulación política con los sectores sociales y políticos  anticapitalistas, socialistas  y antineoliberlaes, hacia la externa,con miras hacia la acumulación de fuerza social y política para enfrentar en una mejor posición de fuerza al bloque neoliberal. Esta apuesta implica asumir la responsabilidad política, evitando la “demagogia” de algunos sectores progresistas que presentarán una ‘salida’ política en la disputa parlamentaria, carente por hoy de una relevancia programática, y el “tareísmo” de algunos  colectivos de intención revolucionaria, carentes por hoy de una perspectiva política nacional, que terminan reduciendo la política a la disputa de facultad sin articulación con un proyecto político y social a nivel país.
Esto implica, a nivel interno, una voluntad porunificar la discusión de nuestras asambleas en un “plataforma o programa de universidad”, que nos permita disputar aspectos fundamentales del Proyecto Público de Educación que queremos, coherentes con el periodo político de ruptura democrática que se respira; implica sacar adelante el “Congreso de Federación”, que permita que la federación sea una herramienta de lucha contra el neoliberalismo en conjunto con los otros sectores sociales, expresando el poder estudiantil de nuestras asambleas; implica, favorecer los procesos de organización y de discusión triestamentales como claustros y encuentros;implica, resguardar nuestras asambleas de base, procurando ante todo mantener la unidad de todos los estudiantes y evitar fragmentaciones innecesarias en el contexto político actual.
De nuestras fuerzas dependerá llevar a una posición de ruptura este ciclo  de transformaciones democráticas, permitiéndonos inaugurar un periodo de transformación política de contenido democrático, anticapitalista y de soberanía en una estrategia de poder popular.  Por estos motivos, a nivel externonuestra apuesta se suma a las fuerzas anticapitalistas y los sectores que buscan el fin del neoliberalismo, construyendo una fuerza política y social que exprese un bloque de clase, en  cuyo centro estén los derechos de nuestros pueblos, el respeto del medio ambiente y del ser humano en una perspectiva socialista, continental y libertaria.
 Esta apuesta hoy se suma al llamado que hacen los sectores sindicales que han apostado por un camino de reconstrucción de las fuerzas de los trabajadores con el espíritu de Luis Emilio Recabarren, Clotario Blest y Ernesto Miranda por construir una sociedad de derechos, basada en la justicia social, la igualdad y la libertad. Este emplazamiento se expresa en el llamado que hace  la Unión Portuaria de Chile y elCongreso por un Nuevo Sindicalismo,en conjunto con pobladores, estudiantes, intelectuales  y diversos trabajadores,a construir esbozos de un programa para unnuevo Chile a mediano plazo,  que nos permitan sostener nuevos escenarios de movilización y protesta social.
 A estas tareas y con los objetivos políticos claros,  nuestra militancia como siempre se abocará a la construcción de base y al desarrollo de la alternativa política de los trabajadores, pobladores y estudiantes de nuestro país de norte a sur.

¡A construir con los trabajadores la unidad en la lucha!
Por el Socialismo y la Libertad.
Venceremos.
Frente de Estudiantes Libertarios
Universidad de Chile.
11/7/2013