lunes, 22 de abril de 2013

Caertano, Gerardo (coor.) (2006) "Sujetos Sociales y nuevas formas de protesta en la historia reciente de América Latina."




Gómez, Leyton Juan Carlos (2006), “democracia versus propiedad privada.  Los orígenes político-jurídico de la dictadura militar” 
 Introducción.
         La crisis del régimen democrático ha sido explicada como la crisis del sistema político y de partidos existentes desde 1932. Las tesis de Garretón-Moulían y la de Valenzuela.
         Moulian-Garretón: la rutura del régimen fue producto de la polarización experimentada por el sistema de partidos ante la imposibilidad de resolver el conflicto político en los marcos del consenso político construido desde 1930, sobre todo por las variaciones del centro político (sustitución del PR por la DC), inaugurando una estrategia de camino propio y tornando el sistema flexible en uno triangular. Esto tornó al sistema rígido, inestable y propenso a generar crisis.  Por lo tanto, “fue la incapacidad de la UP de llegar a acuerdos políticos con el centro (DC), lo que precipitó el régimen democrático” (172)
         Valenzuela: El quiebre  de los regímenes democráticos no se produce por las acciones de los polos extremos, sino “por la constante erosión del centro pragmático y la incapacidad de las fuerzas centristas de percibir la lógica de la crisis del régimen democrático” (173)
         Estas tesis son aceptadas sin muchas variaciones: su virtud radica en que permitieron construir una explicación del ocaso del régimen en clave política y en perspectiva de reconstrucción de la democracia en Chile (173). Esto permitió morigerar los programas, incentivar mayorías amplias y moderadas con el objetuivo central de “producir gobernabilidad, estabilidad y consolidación de un régimen político democrático de nuevo tipo” (174). Para hacer aquello, era necesario aceptar el matrimonio entre democracia y capitalismo[1]
         Crítica autor: centrar el análisis en el funcionamiento político  del régimen y no en los conflictos que afectaban la estructura de dominación de la formación social chilena. El rol del sistema político en el marcos del Estado de Compromiso de Clases, fue dar continuidad  y estabilidad al régimen político y social del sistema de dominación.  El pacto de dominación comprende: “el proyecto nacional-desarrollista”, un “proceso de democratización política” puesto en marcha desde finales del 30’ y, sobre todo, fijó “los límites políticos y constitucionales de ambos procesos:” (175) Esto implicaba que “el proceso de modernización política, social y económica vía industrialización, debía realizarse si afectar ni modificar la estructura de la propiedad como las formas de dominación agrarias del país” (175)
         La propiedad agraria: fuente de poder social de las clases dominantes y base del poder político de la derecha del país[2]. El profundo e intento proceso de democratización emprendido durante los 60’ conducirá a la ruptura del pacto de dominación, dando lugar a una crisis de su formación estatal específica (ECC) y generando una crisis orgánica de la sociedad chilena[3]         
         La democratización del derecho de propiedad se realizó por dos vías: 1) ámbito jurídico político y 2) en la sociedad civil. Este proceso en Frei se expresa en: reforma a la constitución referida al derecho de propiedad; durante Allende: reforma constitucional con el objeto de establecer la APS.
         La reforma implementadas, conllevaron a una unidad política en la derecha (PL y PC) cuyo programa fijaba: refundar a la sociedad nacional, dictar una nueva constitución política que protegiera el derecho de la Propiedad Privada. “LA NUEVA REPÚBLCIA”, lo constituía la reconstrucción global de la sociedad capitalista nacional.
A nivel económico: señalan que el patrón de acumulación está en crisis por la constante intervención estatal mediante las políticas redistributivas, que afectaba la posibilidad de ahorro y reproducción de capital[4]
         Esto significaba el establecimiento de un régimen de acumulación de capital, de una nueva forma estatal y de nuevas instituciones políticas, es decir, de un renovado régimen político no necesariamente democrático. (..) el establecimiento de una nueva forma de relación entre estado y la sociedad, en general, y entre capital y trabajo en particular” (178)
         Objetivo artículo: analiza la ruptura del pacto de dominación, es decir, a la estructura donde se sostiene el Estado de Compromiso (181).
Tesis del autor: “la destrucción del régimen democrático fue antecedida por una crisis del Estado provocada por la ruptura del pacto político que lo sostenía; una vez roto el pacto de dominación, cada grupo social y político levantó su propio proyecto histórico-político de reemplazo” (181) El “nuevo  carácter del conflicto político chileno no era entre programas de gobierno, sino entre proyectos globales de sociedad” (181)

El estado capitalista de compromiso[5] (1938-1967)
            “acuerdo político, social y económico, explícito o no, entre clases con intereses contradictorios, en un período dado de la lucha de clasesm en que ninguno de los grupos sociales en pugna tiene la capacidad de imponer su hegemonía y dominación en forma definitiva sobre otros” (182) Esto los obliga a generar una estrategia de transacciones e incorporaciones de nuevos grupos a la vida política: a) para asegurar la estabilidad y continuidad del régimen institucional; b) para da continuidad al tipo de desarrollo que adopta el capitalismo nacional.
         Esta forma estatal emerge ante la crisis del sistema de dominación oligárquico y es el resultado de los arreglos institucionales de los distintos acores sociales y políticos. Constituye un tipo específico de Estado democrático que expresa los conflictos interclasistas en la sociedad. Esto implica cierto grado de compromiso de clases, para articular un pacto político-social[6]: el Estado democrático de compromiso. El estado ya no es la expresión directa de la hegemonía y dominación de las clases dominantes, sino un “campo principal de alianzas de grupos y de clases” (184)
         El ECC se sostuvo en el Pacto Desarrollista que se expresa en la creación de la CORFO que fue apoyada por la CTCH y la CPC. Los trabajadores la apoyan por cuanto este debía “preservar la reproducción óptima de la fuerza de trabajo”. Los patrones la apoyan, por el desplazamiento de su actividad económica dada por la crisis del sistema oligárquico[7].
         La coyuntura de creación del CORFO en 1939 nos permite observar el compromiso entre el FP y las clases dominantes. La Sociedad Nacional de Agricultura y el FP se debaten en torno al proyecto de sindicalización campesina. La derecha apoya la creación de la CORFO pactando la no sindicalización del campesinado. Cita del Mercurio: “la actual legislación sindical es impracticable en los campos (…) solicitar la acción personal de V.E. para que el Estado suspenda toda actividad relativa a la sindicalización de los campesino, hasta que se modifiquen las disposiciones que hacen inaplicable la ley sindical a los trabajadores agrícolas (El mercurio, 1939)
         “El pacto de dominación desarrollista fue la base política, social y económica del ECC. De él se excluían a los sectores campesinos, dejándolos bajo la dominación política y social de los terratenientes.      
         En 1967 frei: reforma constitucional al artículo 10 de la constitución Política de Estado, la ley de reforma agraria y la ley de sindicalización campesina[8] . Desde 1967 el “estado dejó de ser un campo de alianzas políticas y pasó a ser un campo de abierta por su control y dominación. (187) La Up y allende constituye sólo un tipo de salida a la crisis estatal. “ su fracaso es sólo comprensible atendiendo a que Allende pensó y formuló su vía en los marcos de un régimen estatal que desde 1967 estaba fracturado” (188)

La ruptura del compromiso
El contexto de crisis política y de dominación del capitalismo regional, llevó a EEUU a reformular su estrategia para América Latina “¿cuántas Cubas necesitaremos para darnos cuenta América Latina es un volcán a punto de entrar en erupción y que nuestra propia cabeza está en su cráter?: a) Alianza para el progreso; b) Doctrina de seguridad nacional.
         El triunfo de la DC fue un intento por modernizar el capitalismo nacional. Sus metas eran disminuir las desigualdades de todo orden. Su principal teatro de operaciones lo constituyó el Poder Legislativo. Su mediad estrella: la reforma agraria (el campesinado representaba el 25% de la población total y el aporte a la renta nacional no representaba más de 8%)
         Objetivo de la modernización agraria: a) la agricultura necesitaba producir más alimentos para satisfacer la demanda de alimentos de una población creciente; b) satisfacer la demanda industrial de bienes agrícolas y revertir el déficit de la balanza de pagos negativa; c) debía ser una fuente de inversiones; d) busca genera un mercado nacional mediante la inclusión de las masas marginales rurales al mercado interno y la economía.
         La dificultad del gobierno de Frei: a) la democratización del derecho de propiedad. “la reforma agraria no sólo era una forma de distribución de la propiedad, era también, y sobre todo, una reestructuración y redistribución del poder político y social. Por esa razón, la lucha parlamentaria era una expresión de la lucha por el poder que recorría a toda la estructura social y política nacional” (190) y sustento de ECC.

La discusión parlamentaria del Proyecto de Reforma Constitucional.
         Criterios legislativos usados por la DC: a) el concepto de función social del dominio; b) facilitar la difusión de la propiedad; c) posibilitar la reforma agraria; d) habilitar al estado para la ejecución expedita de las obras públicas.
         Función social de derecho de propiedad: Frei: “la garantía constitucional que asegura a todos los habitantes el derecho de propiedad resulta una burla si en la práctica es inaccesible para las grandes mayorías” (191)  (…) el proyecto que presento  contiene un reconocimiento categórico del derecho de propiedad, y al mismo tiempo, proporciona al Estado los instrumentos indispensables para realizar las reformas que esige el bien común” (192) Ideas presentes: 1) la idea de la función social de la propiedad no contradice su garantía constitucional; 2) la garantía constitucional no es sinónimo de exclusividad, sino que debe garantizar de que todos los ciudadanos puedan acceder y gozar de ella; 3) su sujeto-objeto de la política: pobladores sin casa y campesinos sin tierra; 4) el punto neurálgico son las facultades otorgadas al Estado para impulsar el proceso de democratización de la propiedad; 5)  el proyecto tiene un carácter funcional e instrumental a la reforma agraria; 6) la modificación del inciso 10 del artículo 10 de la constitución.
         Posición del mercurio: el efecto es: 1) negar la propiedad privada y radicarla en el estado y 2) garantizar la propiedad de los particulares y de su iniciativa, conjugando uno y otra para la concesión del bien común. 3) la estrecha relación entre propiedad privada  y libertad, son de la primera es fundamento de la segunda; 4) rechazo a l idea de función social de la propiedad, porque la propiedad privada obliga, en cuanto deber, a la responsabilidad del propietario frente al bien común. 5) rechazo al estatismo; 6) esta reforma abre la puerta a una delicada atmosfera de inseguridad.
         Jaime Guzmán: (defensa doctrinaria del capitalismo, la propiedad privada y el cristianismo): 1) la defensa de la propiedad es, en verdad, la defensa de un principio de derecho natural (…) es la defensa de un principio básico de la civilización cristiana[9]. 2) la propiedad privada contiene intrínsecamente una función social. El derecho de propiedad es anterior a la sociedad política. 3) are las puertas para la socialización, estatización como colectivización de la propiedad, a través de la instauración de un régimen socialista. El estado abandona su rol de protector de la propiedad privada, asumiendo uno que no le corresponde: la ampliación de los derechos sociales del ciudadano.

Polémica parlamentaria 1965-1967
         Defensa de la derecha: 1) deja la calificación del derecho de propiedad al arbitrio de mayorías electorales, lo que genera: 2) inestabilidad, seguridad y pérdida de confianza de los ciudadanos. Eliminar el derecho de propiedad implica “dejarlo a la voluntad discrecional de las autoridades, de los legisladores y de las mayorías no propietarias” (202)
         La posición legislativa del gobierno: 1) inserta la teoría de la devaluación constitucional de la propiedad, según la cual la propiedad privada no sería un derecho fundamental, y su reconocimiento constitucional no tendría más efecto que el de una remisión al legislador ordinario para que este determine por entero su régimen. 2) insertar la idea de la función social y accesibilidad de la propiedad privada (Doctrina social de la iglesia católica)
         Defensa de la derecha: teoría constitucionalista norteamericana: la propiedad es un absoluto con el objetivo de limitar la acción del otro absoluto, soberano. La propiedad es un límite al poder soberano. Por eso en la teoría liberal. Defensa del partido liberal: 1) evitar la concentración de la propiedad en manos del estado; evitar que la definición del derecho de propiedad quedara en manos  de mayorías parlamentarias coyunturales; 3) “la modificación  a un derecho fundamental, como es el derecho de la propiedad privada, implicaba poner en peligro el orden social, político y económico vigente (2007).  

Carta de Eduardo Boetsch, a el Mercurio, 2 de agosto de 1987: “la reforma agraria es la causante directa del pronunciamiento militar del 11 de septiembre”





[1] Luis Corvalán
[2] Faletto, y Ruiz,
[3] Concepto gramsciano de crisis orgánica a diferencia de crisis ordinaria.
[4] El ladrillo.
[5] Francisco Weffort.. El estado de compromiso es al mismo tiempo un estado de masas, expresión de la prolongada crisis agrari, de la dependencia social de los grupos de clase media, de la dependencia social y económica de la burguesía industrial y de la creciente presión popular.
[6] Dominación pactada. Brachet-Marquez
[7]La referencia de  Zemelman sobre la crisis económica de los terratenientes. 
[8] Por qué la DC rompe el pacto? Marini explica que se debe a qué requería ampliar su base social para el planteamiento de su proyecto de sociedad.
[9] Jaime Guzman, “el capitalismo y los católicos de la tercer posición” en Fiducia, no. 20. 





Carlos Durán (2006), “Transición y consolidación democrática. Aspectos generales”

Distinción entre transición por colapso y transición por negociación.

“el engendro de la política y el saber transicional, más que la refundación de la política, parece ser el dominio de una politicidad caída al presente una politicidad que define su posibilidad en torno a consensos sustantivos a los tiempos del mercado” (238)

Condición de posibilidad de la transición democrática en el discurso de las Ciencias Sociales criollas:
          Premisa: todo régimen autoritario, constitutivamente, se encuentra sumido en un estado de permanente inestabilidad y precariedad. Por eso la dictadura se propone: mitigar las tensiones sociales, generando una “ampliación de la base social de régimen”: a) permitiendo cierto grado de organización autónoma de la sociedad civil e b) integrando a los nuevos grupos en las instituciones autoritarias.  
         Modelo de la transitología: acuerdo entre moderados y reformistas, para aislar a intransigentes y radicales. “los reformados pueden obtener el consenso de los intransigentes o logran neutralizarlos; y los moderados son capaces de controlar a los radicales[1]. En el caso chileno, el diálogo se estableció entre la Alianza Democrática y la derecha polítcia y se concreta en 1988 cuando se acepta el plebiscito: a) requería, reconocer  la institucionalidad de 1980 “la institucionalidad sin legitimidad de origen se constituye en una institucionalidad con legitimidad de facto “(217); b) marginar la opción de movilización social, controlándola y aislar políticamente a los “radicales” (220); c) generar un proceso acotado  a la dimensión político-formal de reconstrucción democrática (Garretón: las transiciones políticas dejan pendiente los problemas de democratización social[2]) . Esto implicaba: “construcción de una agenda política centrada en la recuperación de aquel orden compartido capaz de dictar las condiciones para un futuro tiempo de gobernabilidad y estabilidad”  (219) y “una comprensión de la democracia que constituye un fenómeno estrictamente político de constitución de un régimen de competencia entre paridos” [3](221)
         La transición es: una superación del proceso de radicalización y de polarización política; es la recomposición del sistema político entendido como un sistema de actores recíprocamente orientados hacia la cooperación” (222)
         Lectura de los ideólogos de la transición: a) inflación ideológica; b) concepción instrumental de la política y c) pesada carga de expectativas sociales que conllevaron a la inestabilidad social. Se establece el modelo consociativo o de concertación democrática: afirmala necesidad de construir un régimen que enfatice el consenso por sobre la oposición. La concertación implicó: a) la aceptación de la intitucionalidad de 1980; b) la negociación derivada de las reformas constitucionales de 1989; y c) la adopción de una polítcia de acuerdos. En síntesis: “más que una simple estrategia sostenida de realismo político, corresponde a una concepción de la democracia de largo alcance” (224)
         Momentos de la transición: transición política y consolidación democrática: establecer condiciones para evitar la regresión autoritaria y profundización democrática. Sin embargo se observa la mantención de los enclaves autoritarios: a) enclaves institucionales (binominal, Consejo de Seguridad Nacional, Tribunal Constitucional); b) ético-simbólicos (DDHH); enclaves actorales (FFAA, Poder Judicial, Actores empresariales, núcleos civiles de derecha). Mantención de los problemas de representación social: “la centralidad de la agenda transicional, los actores sociales habrían abandonado la preocupación por acoplar la demanda social a las dinámicas políticas, produciendo un efecto de orfandad con las demandas de la sociedad civil” (228)
            El proyecto de reconstrucción democrática no es privativo de la oposición política y su transitológico horizonte” por el contrario, se debe necesariamente concluir que la posibilidad misma de la refundación democrática iniciada en 1988 había sido anticipada por la propia lógica autoritaria” (232)

         En la transición por colapso (argentina) la consolidación democrática es más precaria: a) por la dificultad de controlar una demanda social expandida ante la ausencia de contrapesos y amenazas de regresión; b) por la dificultad de anular la presencia de los grupos radicales.
         Paradoja de la transición negociada: “la estabilidad de estos procesos radica en al presencia misma del dato autoritario (…) el sector moderado que conduce el proceso transicional requiere, estructuralmente, de condiciones qe tornen verosímil e argumento de la “regresión autoritaria”. Y tale condiciones, claro está, se traduce e n la presencia de los así llamados enclaves autoritarios” (233) Por lo cual, se debe comprender que “las dicotomías demanda social-demanda política, actores sociales-actores políticos, y los problemas de representación (…) forman parte de la concepción misma de la política que subyace a los procesos de transición” (234). Los problemas de la representación política de la demanda social son un efecto deseado del régimen político que se inaugura.
La erosión de la identidad colectiva se puede sortear a través del carisma electoral; la ausencia de partidos de masas se supera con la publicidad; los déficit ideológicos se sustituyen por técnicas de formación e intervención sobre la opinión pública. “La política se organiza crecientemente en torno a estos elementos: agrupamiento en torno a líderes con imagen pública, hiperinversión en publicidad y sustitución de los ideólogos e intelectuales doctrinarios por expertos en la exploración y manejo de la opinión (Valenzuela 1993: 132)
Finalmente, “el itinerario transicional representará, en alguna medida, una victoria estratégica de la institucionalidad política fundada bajo la égida militar” (236) Esto implica la adscripción de un nuevo realismo político: la política opera como reconocimiento de la rotunda imposibilidad de la utopía. Utopía amordazada por el reconocimiento de su imposibilidad; orden político como fundación del mundo posible. (237)




[1] Przeworski, 1995
[2] Garretón  (1995), Hacia una nueva era política: 104.
[3] Valenzuela, 1993: 116. “sistema político y actores sociales en Chile”

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