miércoles, 13 de marzo de 2013

Apuntes para la construcción de un programa político anarquista en el campo estudiantil. Reflexiones para un balance del ciclo de luchas 2011-2012.









(Maximiliano Zeguel)



A) Consideraciones estratégicas
B) Situación del sector en el periodo
C) desarrollo del conflicto y balance político de la movilización 2011.
D) desarrollo del conflicto y balance político de la movilización 2012.

A) Consideraciones estratégicas:  
En tanto que Comunistas Libertarios buscamos conseguir por medio de la acción directa del proletariado en lucha  el derrocamiento del actual sistema social basado en la explotación del hombre por el hombre y que tiene por contradicción central la explotación que ejerce el capital sobre el trabajo. Es a partir de esta contradicción  presente en la organización y división  social del trabajo que la explotación económica presente en  las relaciones productivas es co-originaria de la dominación  política presente en la forma en cómo se organiza y gestiona la producción basadas en la  opresión y el autoritarismo. Por estos motivos, como anarco-comunistas la lucha contra la explotación económica y contra la opresión política tiene su fundamento en la estrategia del Poder Popular en la que el conjunto del proletariado asume un protagonismo central en la lucha directa contra el poder y la hegemonía burguesa, el aparato estatal y la clase que lo conduce políticamente, para establecer un sistema social, económico, político y cultural basado en el comunismo y la libertad.

Es por eso que nos organizamos y luchamos desde los espacios más elementales de nuestra vida, para acumular las experiencias que nos permitan incrementar cada vez más la habilidad del proletariado para organizarse y desarrollar, al calor de la lucha, su conciencia política para pretender cada vez más libertad y bienestar para todos. Para ello, nos valemos de los métodos de acción que permitan la participación horizontal y democrática de los propios trabajadores y demás sectores populares en la solución de sus problemáticas  esenciales; propiciando, sobre todo, la recuperación y sistematización de las prácticas históricas de resistencia y lucha que nuestro pueblo ha tomado como suyas en 5 siglos de opresión imperialista.

En función de esas definiciones estratégicas generales, nuestra política estudiantil se enmarca en la construcción de Poder Estudiantil en una estrategia de Poder Popular en línea de acción de masas organizadas en todos los niveles de lucha . Buscamos desarrollar desde las bases sociales del estudiantado en sus  espacios educacionales, organizaciones de masas, de carácter autónomo, solidario,  combativo y con orientación política  de clase.  La estrategia del poder popular implica que el estudiantado asuma, en articulación directa  con el proletariado en lucha, la superación de las contradicciones  presentes en la educación, en la salud, el trabajo, la vivienda  y las distintas luchas sociales como partes fundamentales de un proceso de lucha mayor contra el capitalismo y el imperialismo en el periodo actual de rearme orgánico, político e ideológico del movimiento obrero y los sectores populares que se preparan y proyectan para vencer.

A.1) Caracterización del Sistema Educativo Actual

La contradicción objetiva en la educación hoy en día se expresa por  la hegemonía neoliberal presente tanto en sus formas de administración y gobierno institucional; en la formación docente y en la investigación;  y producción de conocimiento y valores sociales. Este proceso se inicia tras las reformas estructurales implementadas durante la dictadura que intentaron abrir un nuevo ciclo de acumulación de capital, ante la caída tendencial de la tasa de ganancia de capital del periodo (1930-1976), el aumento de la hiperinflación y la crisis política pre-revolucionaria iniciada durante el último año de la Unidad Popular. Este proceso se basó en la re-configuración del “sistema de dominación”  modificando la relación entre el espacio social, político y económico. A nivel del principio de organización del Estado se sustituyó el principio del Estado como “garante de Derechos Sociales Universales, promotor del desarrollo económico y Bienestar social” por el principio de “subsidiaridad y focalización del gasto social”, que traslada a la iniciativa privada el rol fundamental para conseguir mediante el desarrollo económico lucrativo el desarrollo y el bienestar social. Esta modificación implicó una profunda transformación del sistema educativo en su infraestructura y orientación  ideológica que hacen que, en el campo educativo, la contradicción capital/trabajo no sólo se exprese en la orientación y producción de saber desde una  perspectiva, sino que en los procesos de formación de mano de obra de calificación técnica y habilitación productiva,  en las formas en cómo se organiza el sistema de Educación y en los contenidos y marcos en los que se forma la conciencia  y los valores sociales de nuestro pueblo. En concreto, esta contradicción en nuestras salas de clases queda en evidencia a través de la explotación vía endeudamiento familiar y/o individual; en la elitización del conocimiento y su orientación hacia los intereses capitalistas; y  a través de la reproducción de las desigualdades y la segmentación social al interior de las instituciones como antesala  al mercado laboral.

La hegemonía neoliberal en Chile ha consolidado un sistema educativo neoliberal de avanzada en una fase de reformas de segunda generación, en la que  la relación directa entre los intereses del capitalismo y el imperialismo, la orientación y producción de conocimiento, de  valores morales  y la formación de la mano de obra de alta calificación técnica apuntan hacia un mismo proceso de desarrollo e integración en la que los intereses privados (lucro) se superponen  con los públicos-colectivos (derechos sociales/gratuidad), en un proceso de reformas que el Estado ha caracterizado como “desarrollo de clúster productivos”.

En Chile la estructuración de un Sistema Neoliberal de Educación  y su mercantilización se constituye como la expresión material e ideológica del sistema de dominación, cuyas principales características son:

a) La constitución de un Sistema de Educación Público de carácter mixto con preeminencia de la iniciativa  privada, desrregulada, en desemedro de un Sistema de Educación Público y Popular en la que la educación sea comprendida como un Bien Público y un Derecho Social Universal e Inalienable, por ende gratuito, autónomo, democratizado, emancipador  y socializado.  En términos institucionales esta contradicción se expresa entre la ambigüedad hoy presente entre el derecho a la educación y la libertad de enseñanza, la cual favorece la libertad de empresa por sobre el derecho a la educación. En términos ideológicos, la promoción de estímulos institucionales para la creación desrregulada de instituciones educativas, las orientaciones curriculares del conocimiento que se enseña  y las lógicas internalizadas en los procesos de socialización docente fomentan valores de la hegemonía burguesa: la competitividad, el individualismo y  el excelentismo, en desmedro de un proceso de formación educativo  entendido para el desarrollo de la formación de la conciencia crítica, de la autonomía moral, del incentivo a la creatividad y la imaginación, de la dignidad del trabajo y del fomento de la solidaridad activa, el apoyo mutuo, la libertad y la rebeldía. 

b) Como resultado de aquello se constituye un sistema educacional con altos niveles de segmentación,  elitización tanto del acceso y como en la producción y orientación del conocimiento y los valores sociales. Un sistema elitista y promotor y reproductor de las desiguladades sociales, la injusticia económica y la opresión política. 

c) La consolidación de un sistema de financiamiento directo para las instituciones educacionales del Estado basada en el endeudamiento individual y/o familiar; de manera indirecta, subsidiaria y focalizada en los sectores más vulnerables vía créditos, consolidando la intromisión directa de la banca privada y el sector financiero en la asignación de becas y créditos.

d) Un tipo de administración institucional autoritaria, sin participación de las comunidades educativas en la definición de los lineamientos estratégicos del sistema educacional ni en su gobierno. En el plano de las orientaciones estratégica, se constituye una estructura institucional que impide la participación de las comunidades educativas en el establecimiento de las directrices generales de los proyectos educativos de cada plantel y que impide espacios de incidencia democrática en los lineamientos curriculares del sistema educativo nacional. En el plano del gobierno institucional, la ausencia de  espacios de democratización institucional dado por la actuales trabas burocráticas (DFL°1 y DFL°2)  consolida un sistema educativo autoritario, segregador y elitista.

A.2) La agenda  Educativa de la clase dominante:

El carácter neoliberal de avanzada del Sistema de Educación chileno se enmarca en un proceso global de avance de la hegemonía neoliberal y de una serie de reformas en distintos niveles, con miras a profundizar su dominación y desactivar sus principales distorsiones que impiden la superposición de los intereses privados sobre los públicos. En el caso de la educación, la agenda de educativa de la clase dominante se inscribe en la i) estructuración de un mercado mundial de educación basado en la división internacional del mercado de enseñanza e investigación, constituido en torno a la segmentación y debilitación de las universidades nacionales y emergencia de planteles transnacionales de enseñanza, la captación de jóvenes talentos en los países periférico que, en base a la  apropiación privada del conocimiento, apunta hacia el  control privado de la renta producida por la innovación científica y tecnológica, y la consolidación de la ideología utilitarista en la manera de entender la educación, favoreciendo una enseñanza que tanto en sus contenidos curriculares como en sus aspectos pedagógicos  favorece la formación científico-técnica, el individualismo y la aplicación del modelo de gestión empresarial al aula. Por otra parte, ii) las reformas neoliberales de segunda generación van en sintonía con la consolidación de una elite empresarial, financiera y política de carácter mundial vinculada a los procesos de deslocalización productivos, la desrregulación de los flujos comerciales, financieros y de inversión y al debilitamiento paulatino de la soberanía nacional y consolidación de espacios supranacionales de diseño de políticas regionales y nacionales en sintonía con los intereses de la elite mundial neoliberal.

En ese marco y en línea con la recomendaciones realizadas por la consultoría de la OCDE (2009), los resultados del Proyecto TUNNING (2007) en cohernecia con el Plan Bolonia, los resultados de la Comisión Nacional para la Innovación y la Competencia 2010-2020 (2010), las propuestas consenso de la clase política “protocolo de acuerdo sobre calidad y equidad de la educación” (18/01/2011) y los anuncios presidenciales del 2011 (G.A.N.E.), podemos afirmar que en lo estratégico la agenda educativa de la clase dominante apuntan a fortalecer la integración de la producción de conocimiento y la formación de mano de obra de alta calificación técnica con el desarrollo y consolidación de las ventajas comparativas del patrón de acumulación capitalista chileno a través del desarrollo de clúster económicos de alta complejidad y valorización y el fortalecimiento del capital social lo que supone a) favorecer la intromisión de los intereses capitalistas en las instituciones educativas, b) reorintando la producción de conocimiento y la formación de mano de obra. En lo sustantivo, la consolidación de este objetivo estratégico en la Educación superior contempla los siguientes ejes programáticos:

a) Eliminación de facto del CRUCH y creación de dos nuevos consejos en su reemplazo. Se consolida la tendencia a homologar las instituciones de educación superior, ya que dejó de ser relevante la propiedad jurídica de la institución (estatal o privada) o su trayectoria histórica (dentro o fuera del CRUCH), siendo lo fundamental que independiente de la institución, su misión y objetivos sea coherente con la Tercera Misión. Paralelamente se hilan los cabos sueltos dejados en el proceso de privatización de la educación superior.

b) Traspaso de los fondos del Aporte Fiscal Directo a convenios de desempeño. Para controlar la orientación del conocimiento generado al interior de las casas de estudio, los dineros que se entreguen dependerán en un mayor porcentaje del cumplimiento de metas y objetivos definidos por el gobierno de turno y el gran empresariado, profundizando el autofinanciamiento en los planteles del CRUCH y fomentando la competitividad y homogeneización entre instituciones, ya que a estos convenios de desempeño pueden postular cualquier universidad.

c) Eliminación paulatina del Fondo Solidario y consolidación del Crédito con Aval del Estado. Busca liberar recursos para aumentar la cobertura del sistema crediticio y con ello asegurar que un mayor porcentaje de jóvenes en edad de estudiar ingresen a la educación superior. El aumento de la cobertura del sistema educacional se vuelve necesario dentro de una estrategia de desarrollo económico apoyada con un aumento en la investigación y transferencia tecnológica.

d) Gobiernos corporativos para los planteles estatales. Para asegurar que la misión y los objetivos de estos  planteles sean coherentes con el proyecto educativo de la burguesía, se pretende incluir dentro del gobierno universitario a representantes del gobierno de turno y del gran empresariado. Grupos de compañías y asociaciones interconectadas, las cuales están geográficamente cerca, se desempeñan en un sector de industria similar, y están unidas por una serie de características comunes y complementarias. En los clúster la creación de riqueza está por encima del promedio regional y tienden a exportar un alto porcentaje de su producción y en su interior podemos encontrar firmas de todos los tamaños, compañías de productos finales o servicios, proveedores de insumos especializados, componentes, maquinaria, y servicios, instituciones financieras, firmas en industrias relacionadas, instituciones de educación, centros de investigación, instituciones gubernamentales y en general, toda organización que de alguna manera influya en el desempeño del clúster.

e) Profundización de la reforma al Pregrado. Continuando con la política impulsada por el Banco Mundial y el proyecto Tuning, se pretende consolidar las transformaciones curriculares orientadas a la formación de competencias útiles al mercado laboral actual (MECESUP).


A.3) La construcción de un “Sistema de Educación Público y Popular” como expresión del “Proyecto Público de Educación”

Nuestro horizonte programático en el marco de una estrategia de Poder Popular para el actual periodo es la construcción de un Proyecto Público de Educación como apuesta de poder e ideológica que sistematice las distintas ideas fuerzas hoy presentes en las luchas contra la Educación de Mercado y la privatización, ataque las contradicciónes del sistema educativo actual en el marco del modelo de acumulación neoliberal, y que constituya el basamento programático en el cual construir un nuevo Sistema de Educación Público y Popular, en el marco del rearme orgánico, político e ideológico de las clase obrera y los sectores populares en lucha por  la construcción de una  nueva sociedad: el comunismo libertario.

Sobre la justificación del  Proyecto Público de Educación:

El Proyecto Público de Educación es un instrumento  de propaganda ideológica para la disputa de la hegemonía Comunista Libertaria y una herramienta de Poder que apuesta a articular fuerza social y política con miras a la constitución de la matriz político-social revolucionaria. Esta apuesta se constituye como un espacio de articulación de fuerzas social  que a través del protagonismo central que asume el proletariado en lucha tanto en su formulación como  en su disputa, apunta hacia la identificación de las contradicciones objetivas en el ámbito educativo en el contexto de un Sistema de Educación Neoliberal y mercantilizado, enmarcando la lucha sectorial en un marco político al plantear como necesario la construcción de un nuevo sistema de educación para una nueva sociedad (la negación del sistema capitalista actual a través de la superación revolucionaria de su contradicción entre el capital y el trabajo).
Como herramienta de poder opera a nivel de masas, articulando  a los sectores del movimiento popular organizados, a los actores sociales emergentes en las últimas experiencias de lucha y a los sectores sociales sin organización, entregando el marco que fomente la articulación intersectorial (desde lo educativo) y multisectorial (desde la discusión de la educación que queremos desde el seno del pueblo) para su eventual disputa.

Sobre el Sistema de Educación Público y Popular (incompleto)

La Educación que queremos:
La educación es un Bien Público y un Derecho Social Fundamental e Inalienable  de los pueblos. La educación es un fin en sí mismo que tiene por objetivo la educación para la libertad, la rebeldía ante la injusticia y la opresión  como actitud moral activa, el desarrollo de la conciencia crítica,  la formación de la autonomía moral del sujeto, el respeto y valoración a la multiculturalidad de los pueblos: en definitiva, es el proceso de aprendizaje y creación constante y dinámico de experiencias colectivas y cotidianas, con miras al desenvolvimiento integral de cada persona y colectividad y a su realización en plenitud en las diversas áreas del quehacer humano.


El sistema de Educación Público y Popular
El Sistema de Educación de carácter Público, Popular y de Calidad (pertinente e integral) debe cumplir con los siguientes requisitos: 1) eliminación del lucro y gratuito; 2) composición social heterogénea en su matrícula; 3) democratizada tanto en su gestión como en sus contenidos proyectuales, por ende; 4) socializada, reflejando las inquietudes y necesidades de los actores sociales mismos, dentro y fuera de las instituciones.

A.4) Un movimiento estudiantil antiimperialista, anticapitalista,  revolucionario y popular.

Nuestro objetivo es la constitución de un movimiento estudiantil de corte popular entendido como parte orgánica de la clase trabajadora y los sectores populares, lo cual supone la orientación de una estrategia anticapitalista y antiimperialista que supere las críticas formales al sistema democrático burgués y sus instituciones, que enmarque las contradicciones educacionales en el marco de las contradicciones de clase y las dependencias de la dominación imperialista del sistema capitalista mundial. Una estrategia revolucionara y de Poder Popular manifiesta en la capacidad de apropiación por parte del proletariado de los ámbitos cotidianos del quehacer del pueblo, desarrollando su capacidad de gestión  en las decisión políticas más inmediatas, construyendo poder desde los espacio sociales, politizando los conflictos y acumulando fuerza social para la proyección de futuros escenarios de conflictividad y lucha. Este objetivo supone el fortalecimiento del movimiento estudiantil en su articulación intersectorial y nacional, la democratización de sus estructuración de organización y representación, el desarrollo de una orientación ideológica Comunista Libertaria y la articulación multisectorial del movimiento estudiantil con las distintas franjas de pueblo  (organizados, no-organizados; movilizados, no-movilizados) en un marco político mayor.

B) Situación del sector en el periodo   (1980-2012)

“cada paso de movimiento real vale más que una docena de programas”
Karl Marx, Crítica al programa de Gotha

En el desarrollo de la movilización y de la constitución histórica del movimiento estudiantil como actor político-social ha quedado en evidencia un doble aspecto estratégicos que es preciso recalcar: por una parte, el movimiento estudiantil en los procesos que mayor dinamismo ha conseguido como actor político-social, ha sido en coyunturas de algidez de la movilización social, de recambio en los repertorios de acción política del movimiento popular y en coyunturas de exteriorización de las  crisis del sistema de dominación y la hegemonía burguesa e imperialista en canalizar el descontento, la conflictividad  y las expectativas sociales. Por otra parte y en  relación a aquello, el movimiento estudiantil ha operado como un “amplificador” del descontento social y como “facilitador” en el fomento de procesos de rearticulación del movimiento popular y de profundización de la conciencia política de clase, a través de la creación de instrumentos de reflexión crítica y de la formación de cuadros políticos-orgánicos que posteriormente han contribuido a la constitución de las herramientas político-revolucionarias  de la clase trabajadora y los sectores populares (en sus diferentes apuestas políticas e ideológicas). Esta doble constatación se constituye en un elemento fundamental al momento de evaluar la apuesta estratégica para este sector en el actual periodo y en las consideraciones tácticas pertinentes para cada nivel en los que se debe desplegar nuestra política, con el objetivo de sentar las bases para la constitución de una matriz-política social de orientación clasista en la cual disputar la hegemonía Comunista Libertaria, y  dinamizar y sostener  la herramienta política del proletariado en el marco de la estrategia del Poder Popular.

B.1) Antecedentes históricos de las luchas estudiantiles.  // Documento histórico en construcción.
                                                                                                                              


C)   El desarrollo del conflicto y balance político de la movilización (2011)

C.1) sobre la conducción política, el desarrollo del conflicto y los reacomodo de las fuerzas el 2011.

El desarrollo del conflicto estudiantil iniciado en mayo surgió con una tibia instalación del conflicto educativo por parte de la CONFECH y una nula respuesta por parte del gobierno, que durante los primeros meses apostó a desconocer la situación de crisis en la educación, desmovilizar al movimiento acusándolo de ideologizados, reprimiéndolo duramente y apostando a liderar el proceso de reforma con pomposos anuncios en materia educativa que en lo sustantivo no daban respuesta a las demandas estudiantiles. Ante ese escenario, el movimiento apuesta a la movilización directa a través de la toma de liceos y universidades, novedosas formas de protesta y marchas nacionales que desde el 14 de junio comenzaron a copar las calles masivamente (200.000 manifestantes solo en Santiago y 500.000 a nivel nacional)


Ante
dicha situación, en primera instancia el gobierno comenzó a ser cercado, puesto que el movimiento estudiantil se radicalizó tanto en la profundidad de sus demandas como en sus formas de movilización, concitó amplio apoyo por parte de la sociedad (80% según las encuestas) e instaló el tema del fin del lucro, la gratuidad y el endeudamiento con fuerza en el sentido común de millones de chilenos, víctimas de los estragos del modelo neoliberal de educación basado en la privatización, en el endeudamiento familiar y la focalización de las ayudas estudiantiles a través del sector financiero en los sectores populares.

En
un segundo momento, el movimiento estudiantil comenzó a constituirse como un movimiento de masas que superó los límites sectoriales (lo estrictamente educativo) y comenzó a instalarse como un movimiento social transversal expresado en el amplio apoyo social concitado. Esto en la medida en que sus objetivos no sólo se direccionaron al aparato ejecutivo, sino que a los fundamentos de reproductibilidad del modelo neoliberal a través de las exigencias de la re-nacionalización de los recursos naturales, la reforma tributaria y la modificación constitucional al derecho a la educación, lo que permitió tensionar la institucionalidad vigente (la constitución y el sistema democrático) y, a su vez, profundizar la deslegitimación del modelo de dominación neoliberal, sus aparatos hegemónicos y la clase política en su conjunto. Sin embargo y a pesar de este escenario favorable, la presencia de contradicciones políticas internas en el movimiento en su conjunto, la hegemonía del reformismo en la dirección política del conflicto y la dispersión política y orgánica de las fuerzas revolucionarias, impidió pese a los distintos intentos de coordinación política, una disputa de la hegemonía y de la conducción del movimiento. Esto queda expresado con fuerza en el CONFECH, en el que la presencia de la Izquierda de Intención Revolucionaria, pese a constituirse en mayoría numérica, no pudo traducirse en una fuerza significativa.

El
conflicto no se hizo esperar y esto gatilló la salida del ex ministro de Educación Joaquín Lavín, el cuestionamiento a la estrategia del gobierno de Piñera de imponer el modelo de gestión empresarial a los asuntos políticos, mediáticamente conocido como elgobierno de los mejores(gobiernos de los tecnócratas) y un nuevo anuncio presidencial (El nuevo G.A.N.E.). Pese a aquello, el movimiento no se da por vencido y se moviliza nuevamente suscitándose el llamado a movilización del 4 de agosto que recorrió la prensa internacional con el nombre del4-A" o "invierno chileno, que debido a la prohibición de marchar y la represión policial ordenadas por el Ministerio del Interior, concluyó en una jornada de violentas protestas que copó con cacerolazos y barricadas todo el centro de Santiago junto a otras siete comunas, arrojando como balance millonarias pérdidas y la quema de la multitienda La Polar, anticipando un nuevo periodo en la movilización de masas. Escenario que se repitió a lo largo del país.

El
conflicto estudiantil tras la paralización del 24 y 25 de Agosto convocada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la muerte de Manuel Gutiérrez, la permanencia de la masividad en las calles y la intransigencia de los estudiantes apostó a instalar un escenario de conflictividad directa entre el ejecutivo y el movimiento social. Ante ese escenario y la persistencia y agudización de la protesta social, el ejecutivo finalmente cede y pese a la molestia del ministro de Educación Bulnes, Piñera cita a una mesa de diálogo el 2 de septiembre para comenzar a destrabar el conflicto.

Cabe
destacar que es la primera vez desde la vuelta de la democracia que un movimiento social a través de la movilización directa logra sentarse a dialogar con el presidente, el ministro de Hacienda y el de Educación. Sin embargo, las tensiones internas del movimiento favorecieron la pérdida de iniciativa política, desviando el foco de lo reivindicativo (demandas centrales y pisos mínimos de negociación) a condiciones mínimas para un diálogo (actas públicas de las negociaciones, detener la agenda legislativa, poner fin efectivo al lucro y tratar la gratuidad), perdiendo fuerza interna, desapareciendo en las semanas del 2 al 20 de septiembre de la opinión pública, desgastándose y terminando presionado por el cierre de semestre y el temor a la pérdida de los beneficios estudiantiles. En ese momento, el reflujo claramente comenzó.

Ante
aquel retroceso, el ejecutivo tomó la iniciativa y diseñó una mesa de negociación para que se quebrara culpabilizando a los sectores intransigentes del movimiento, y generando un nuevo escenario propicio para re-tomar la iniciativa política al trasladar el conflicto estudiantil al parlamento, convocar una mesa de expertos y apostar a desmoralizar al movimiento con la vuelta a clases.

Si
bien el movimiento social por su parte avanzó en ampliar sus bases de apoyo social, teórico y político convocando a intelectuales y desarrollando programas políticos más claros y propuestas técnicas que sustentan las posiciones del movimiento, no pudo traducir su apoyo social y su fuerza en las calles en una alternativa de poder contrahegemónica que efectivamente tensionase las relaciones de poder y, ante aquella planificación de escenario y la ausencia de una alternativa política anticapitalista eficaz y que pudiese disputar la hegemonía y la conducción política, el peso del reformismo se tradujo en que el movimiento terminó apostando por buscar consenso en el bloque de poder para frenar momentáneamente la agenda neoliberal en el parlamento. Esto en la medida que el reformismo y el progresismo se instalarón como los pivotes del movimiento social en el parlamento, lo cual les permitía influir a través de la izquierda de la Concertación para la búsqueda de una salida de consenso y que, a nivel social, pudiese presentarse como un avance significativo en el objetivo político del movimiento; a la vez que permitir re-posicionar a laConcertación Ampliadacomo alternativa política que condujese el malestar de amplios sectores sociales. Apuesta instrumental que, en particular para el PC, permitía acumular capital político para ulteriores negociaciones electorales y avanzar en la construcción de su objetivo de periodo de constituir un Frente Amplio de Oposición a la derecha; y, por otra parte, negocio redondo que permitía proyectar la conflictividad social hacia los canales institucionales del aparato del Estado, legitimándolo como el espacio de resolución política de los conflictos sociales y que a la vez permite la justificación de la apuesta democrático burguesa de la contradicción democracia versus neoliberalismo.

Uno
de los aspectos importantes a tener en cuenta frente a esta coyuntura es que el conflicto no concluyó y que ningún hito institucional pudo cerrar el proceso del conflicto dinamizado este año por el movimiento estudiantil, lo que en terminos de acumulación, disputa y proyección de fuerza política y social genera un escenario en el que la disputa de las distintas federaciones estudiantiles se constituye como un hito estratégico en el proceso de rearme de un movimiento estudiantil revolucionario, popular y anticapitalista vinculado al resto del movimiento popular. Por los siguientes motivos:

Ante
la deslegitimación del aparato estatal y de la clase política que lo conduce se viene produciendo una considerable pérdida de base social de apoyo, por lo cual una tarea prioritaria para la Concertación, el progresismo y la derecha es re-insertarse en los principales referentes de masas. Tanto para la derecha como para la Concertación, esta necesidad quedó en evidencia en la actual coyuntura, ante la imposibilidad de operar en el movimiento estudiantil.

Para
el reformismo y el progresismo esta oportunidad representa la posibilidad de acumular capital político que les permita desplegar su apuesta de periodo (democratización del aparato estatal y políticas redistributivas) a través de tensionar a la Concertación para la constitución de un nuevo referente político, en el contexto de una agenda nacional marcada por las elecciones municipales y las presidenciales. Sobre todo para el PC que en estos momentos está ad portas de sellar una acuerdo que implica la postulación en 8 municipalidades con la venía de la concertación. Estas maniobras son bien leída por la izquierda de la Concertación ( PPD, PS y PRSD) quienes comparten la apuesta del PC por constituir un nuevo referente con miras a las presidenciales del 2013, en la modalidad de un frente amplio (democrático-nacional en alianza con la burguesía progresista y con base popular) con la inclusión del MAS, el PRO y el PAIZ.

C.2) balance de las movilizaciones 2011:
1)    La falta de conducción política y la definición de estrategias de mediano plazo del gobierno: Esto queda expesado en que el gobierno apostó a conducir el proceso de reformas en la cartera del ministro Lavín, no pudo contener  la capacidad  del movimiento estudiantil al instalar demandas transversales apostando a desconocer este aspectos a través de la acusación de “ideologización del movimiento” aludiendo al rol de los líderes comunistas, progresivamente comenzó a ser cercado a través de las “crisis de intereses” abiertas por su participación activa como accionista de la Universidad del Desarrollo, derrumbándose en sus niveles de aprobación y, finalmente, siendo sustituido por Felipe Bulnes. La designación de de Felipe Bulnes tuvo un claro rol como contenedor político, redirecciondo  la crisis de institucionalidad abierta por el movimiento. En este caso la apuesta de conducción de conflicto apuntó en la línea de mayores ofrecimientos en becas y financiamiento, dejando en un segundo lugar la discución sobre los aspectos estructurales (lucro y gratuidad), desgastar la movilización y atacar el accionar de los sectores más radicalizados del movimiento. Si bien esta estrategia no fue efectiva en términos de instalar la agenda de gobierno, sí lo fue al contener al movimiento.  En definitiva, el gobierno careció del componente de dirección política en la conducción de su agenda de educación, reaccionó tardíamente ante los acontecimientos y sus incapacidad para resolver los problemas de fondo agudizó la crisis de representatividad del sistema democrático-burgues y el sistema de partidos, cuadrándose con la concertación tras una serie de arreglos políticos en al aprobación del Presupuesto del 2012 que en lo sustantivo responde a la formulación política que se viene implementando desde los gobiernos de la concertación: (a) aumento presupuesto en subvención escolar y preferencial, b) más inversión en salas cunas, kinder y pre-kinder, c) Fondo para apoyo a universidad regionales, d) aumento relativo al financiamiento hacia las u'es tradicionales)
2)    Un movimiento social capaz de capitalizar descontento social y proyectarlo políticamente: La apelación al endeudamiento, la desigualdad en la educación y los bajos niveles de calidad en la enseñanza asociados directamente a la conteradicción entre el lucro y el derecho a una educación gratuita y de calidad es el aspecto que mayor apoyo consitó en la población. Si bien el  apoyo de la sociedad  a las demandas de fondo fue altísimo(70%) , el rechazo a las formas de acción (39% en septiembre, 53% en diciembre) [Adimark]. Apoyo a tomas (39%), rechazo a marchas por lugares no autorizados (79%) [CEP, dieciembre]) fue disminuyendo considerablemente. Esto nos habla de un apoyo al contenido político de las demandas del movimiento, pero un cuestionamiento a los métodos y estrategias de acción. Por otra parte,  el nivel de legitimidad política alcanzado por sus dirigentes centrales (Vallejos 69% y Jackson 73% [Centros de Estudios de la Tercera) por sobre el de los rostros con mayor capital político de las distintas tiendas políticas ( Carlos Larraín (RN) un 20%, Juan Antonio Coloma (UDI) un 18%, Ignacio Walker (DC) un 32%, Osvaldo Andrade (PS) un 20% y Guillermo Teillier (PC) un 23%.[La Tercera]) da cuenta de la crisis actual que posee la institucionalidad democrático-burguesa y hayana el camino para las pretenciones democratizadoras del progresismo y el reformismo.
3)    crisis de legitimidad del sistema democrático-burgués y del sistema de partidos: A lo largo del desarrollo del conflicto puede observarse una desprovación transversal de los partidos políticos (Enero, 48% alianza y  58% concertación; junio, 60 y 68% respectivamente; diciembre, 58% y 73%) [fuente Adimark], la validación de los rostros de movimiento social por sobre los rostros de los partidos políticos tradicionales. El posicionamiento de la educación como problema central tiene que ver con que el conflicto estudiantil logra instalarse en la opinión pública cohesionando una legítia percepción de crisis de intereses del gobierno de los empresarios,  la crisis de legitimidad del sistema democrático-burgués y del sistema de partidos,  constituyendo al movimiento social  como una alternativa democratizadora. De la mano con ello, el tema del lucro sigue siendo la demanda central, por sobre el acceso, el financiamiento y la calidad.

4)    Dispersión política del movimiento y hegemonía realtiva del reformismo: Las distintas fuerzas revolucionarias presentes en el movimiento estudiantil debido a lo incipiente de su desarrollo organizacional,  la  inexperiencia política que pesa sobre ellos y la incapacidad de formular alternativas políticas por fuera de los espacios isntitucionales y de las fuerzas que coquetean con los espacios de poder (PC), ha repercutido en que si bien este sector avanza en la disputa de la conducción de distintas federaciones regionales no ha podido traducirse en dirección política efectiva.  Los principales elementos que pesan son: a) la ausencia de estructuras nacionales con capacidad de operar de manera coordinada y por sobre los círculos estudiantiles, b) lo precario y reduccionista de los análisis políticos, c) la falta de políticas de alianzas producto de la desconfianza y la ausencia de foco político, e) la ausencia de instrumentos de propaganada ideológico que visibilice las distintas iniciativas de este sector. En definitiva, la incapacidad de definir estrategias de acción que superen el inmediatismo, que cuadren la heterogeneidad político/ ideológico del sector y que se constituyan como alternativas de poder y de masas en lo estudiantil. Estas falencias han repecutido en que este sector ha operado como una fuerza aletargadora de los tiempos políticos y qué, en última instancia, deposita esta incapacidad en la conducción que puede ejercer las  JJ.CC.  A través de su infraestructura organizativa y sus redes políticas. La IIR es el vagón de cola del PC, que lo horada, cuestiona y daña  y, a la vez, es el capital político del PC para su apuesta polítia este 2012.


C.3) La nueva estrategia en Educación del Gobierno de Piñera: La designación de  Harald Beyer como ministro de educación y el paso a la ofensiva.
La designación de Harald Beyer, ingeniero comercial y  economista liberal de derecha, representa la apuesta de Piñera por re-posicionar i) el modelo de gobierno de la tecnoburocracia y ii) su voluntad de avanzar con claridad programática en la agenda educativa de la clase dominante. Beyer es un reconocido diseñador y estratega de políticas neoliberales en educación que ha participado en las distintas comiciones de educación de la Concertación, como macrocordinador del área de educación del grupo Tantauco (diseñadores poíticos de la agenda del gobierno de piñera) y como jefe de la comisión de educación del ministro Lavín y Bulnes.  Si bien el mismo Beyer reconoce su falta de experiencia política (La Tercera, 29/12/2011), su reconocidad autoridad en políticas educativas, su perfil dialogante  y su rol como subdirector del C.E.P. (vinculado al grupo Matte)  le ha permitido concitar no sólo el apoyo de la tecnoburocracia noeliberal (J.J. Bruner, ministro de Frei y neoliberal reconocido manifiesta su apoyo a su desiganción. La Tercera, 29/12/2011), sino que disponer de “amplias redes de contacto político” (ibídem). En ese sentido, su designación representa una clara apuesta por generar una apuesta de consenso en materia educativa con la derecha de la concertación (DC) y el conglomerado de gobierno, a través de la definición de una agenda puesta en el financiamiento  que les permitiría generar una mayoría legislativa.
C.4) La agenda de gobierno de corto plazo para el 2012:
Si bien no tenemos antecedentes claros del contenido de la agenda de educación para este 2012, en la sesión  de la comisión de educación  del congreso del 18 de enero, el ministro adelantó cuales serían las prioridades en educación:
a) Calidad enseñanza
b) Autonomía y control  instituciones de educación
c) fortalecimiento capacidad del sistema de educación y
d) del sistema de financiamiento en ESUP.

d)   El desarrollo del conflicto y balance político de la movilización 2012.

D.1) sobre la conducción política, el desarrollo del conflicto y los reacomodo de las fuerzas el 2011.
D.2) Balance 2012
D.3) Apuesta del ejecutivo:
D.4) Agenda corta del ministerio de educación.
D.3) en un año de elecciones presidenciales: táctica para la coyuntura. 

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